Andalucía es una región eminentemente agrícola, de ahí que el desarrollo de la agricultura ecológica en las provincias de la región sea importante, pues es posible que de ello dependa la economía de Andalucía en el futuro.

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Los rendimientos decrecientes

La agricultura se ha dado de bruces con la teoría económica de los rendimientos decrecientes. Eso significa que se ha llegado a un punto en el cual aunque el agricultor gaste más en fertilizantes, maquinaria, semillas, etc., la producción no aumenta.

Se ha exprimido tanto a la tierra porno que ésta no da más de sí, a lo que hay que suma que la agricultura intensiva es muy cara, demasiado. Es tan cara que ahora mismo una buena parte de este tipo de agricultura depende de las subvenciones de la UE.

La agricultura ecológica es más barata

En muchos casos lo mejor es enfocar el problema desde una perspectiva económica que nos afecta a todos, más que desde un punto de vista ecológico.

De esta forma, con una economía en regresión y sin visos de recuperación, al agricultor le conviene más dirigir sus esfuerzos hacia una agricultura que necesita mucha menos inversión por hectárea, ya que se ahorra mucho dinero al no usar productos químicos y al usar semillas tradicionales.

Es cierto que la agricultura ecológica rinde menos, pero eso se compensa con el menor gasto. Además, hay que tener en cuenta que la agricultura ecológica produce unos alimentos más sanos.

Estamos envenenando la tierra

Otro de los aspectos por los cuales la agricultura ecológica es importante en Andalucía es porque estamos envenenando la tierra. Desde hace años no se para de rociar los cultivos con todo tipo de productos químicos, muchos de los cuales permanecen en el terreno, o peor, se filtran a los acuíferos envenenando el agua.

Para ver esto sólo hace falta pasarse por una región agrícola y ver la enorme cantidad de deshechos, muchos de ellos peligrosos, que generan. Los puntos limpios están llenos de barriles de fitosanitarios, muchos de los cuales son tóxicos para las personas.

Los acuíferos en algunas zonas también han sido envenenados, de manera que en algunas regiones no se puede beber agua sin tratar, por lo que creo que volver a una agricultura sostenible debería ser una prioridad.

La agricultura ecológica crea más puestos de trabajo

Es evidente que la agricultura ecológica también está mecanizada, pero también es cierto que crea más puestos de trabajo, puesto que hay tareas que se tienen que hacer a mano, como por ejemplo la lucha contra las plagas o incluso algunos tipos de recolección, al no aguantar las variedades ecológicas los golpes de las máquinas.

Creo que no digo nada nuevo si hablo de la importancia de crear puestos de trabajo en una de las regiones con más paro de Europa, de manera que la agricultura ecológica ayuda a crear estos puestos, que al final lo que hacen es fijar población en el medio rural, tan necesitado de habitantes.

Además, muchos de estos agricultores, hartos de los bajos precios a los que les pagan las cosechas, terminan por poner pequeñas industrias transformadoras, por lo que eso supone que se crean aún más puestos de trabajo y que el dinero se queda en las zonas de producción, un dinero que entra en la economía local y que termina “regando” todos los comercios e industrias de la zona.