La agricultura ecológica en Andalucía está tomando fuerza, tanta que este año ya contamos con alrededor de un millón de hectáreas de producción ecológica. Eso significa que la videochat porno agricultura ecológica está madurando, de manera que se enfrenta a algunos retos que deberá superar en los próximos años para poder mantenerse e incluso ir aumentando las hectáreas.

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La competitividad

Uno de los mayores retos, si no el mayor, que tiene la agricultura ecológica en Andalucía es la competitividad. Si no se logra producir a precios muy similares a los de la agricultura tradicional, es casi imposible vender los productos.

En el caso de que no se pueda producir tan barato cam porno, sí que hay que producir al mismo coste que  otros productos similares, pues de no ser así el desastre económico está asegurado.

Se puede competir, pero para eso hay que asociarse. Ya hay una asociación, pero parece que entre los agricultores ecológicos prima la idea romántica del agricultor solitario que está en sus tierras viendo pasar el día.

Esa imagen, cierta en muchos casos, hace que el agricultor se arruine, pues como pasa en todos los sectores, la agricultura ecológica no puede dar la espalda a la asociación y a la economía de escala para rebajar sus costes, para rebajarlos muchos.

Parece que no se puede producir a mejor precio siendo agricultor ecológico, pero con la economía de escala sí se puede. De hecho, se pone de ejemplo a una empresa ganadera gaditana lesbianas ecológica (el ejemplo nos sirve aunque sea de la ganadería) que producía ecológico demasiado caro, de manera que no podía vender los productos ecológicos y los tenía que vender como convencionales.

Una empresa catalana se ha hecho cargo de la ganadería, de manera que son capaces de ganar dinero y de llevárselo, pues la empresa gaditana ahora sólo pone el trabajo, lo que hace que se vendan sus productos en Andalucía con una marca catalana.

Si queremos que el dinero se quede en Andalucía, es muy importante aprovechar la unión y la economía de escalas, pues hay que rebajar costes para poder vender.

Uso de productos ecológicos en el sector público

Otro de los retos de la agricultura ecológica es introducir sus productos en el sector público. Esto quiere decir que este tipo de agricultura ganaría mucha presencia si la Junta usase  sus productos en residencias de ancianos, hospitales o colegios.

Sabemos que estos productos son más sanos, por lo que nada mejor que emplearlos en el sector público, algo que acercaría los productos ecológicos a muchas personas que no los han probado y que los incluirían en su cesta videos incesto de la compra, dependiendo de sus posibilidades económicas.

Aquí todo el mundo saldría ganando, pues la Junta ayudaría a la agricultura ecológica y el sobrecoste, pues estos productos son algo más caros, retornaría a las arcas de la Junta en forma de impuestos que pagarían los agricultores por la venta, al contratar más empleados, comprar más productos necesarios, para su actividad, etc.

Incorporación de mujeres a la actividad

Aunque cada vez hay más mujeres en el campo, lo cierto es que aún son minoría frente a los hombres. Eso significa que si queremos que la agricultura ecológica de implante a gran escala, hay que hacer lo posible para que las mujeres se incorporen a esta actividad.

En este caso, es algo que la Junta tiene que pensar y estudiar, para ver cómo puede incentivar a las mujeres, las cuales en muchas ocasiones son reacias a la vida en el campo, más si se trata de un proyecto de agricultura ecológica, un tipo de agricultura que aún tiene muchos tópicos a su alrededor, que juegan en su contra.